Brasil 1

El 27 de Febrero nos tomamos un avión rumbo a Florianopolis, Brasil.

A las dos horas ya habiamos llegado al Aeropuerto Internacional Hercílio Luz. Nos tomamos un taxi hasta nuestro nuevo hogar en Campeche. Nos atendió una amable señora Evanilde.

Habíamos alquilado solamente tres dias la habitación. Pero nos sentimos tan cómodas que extendimos la estadía por la semana completa. Con un parquecito lleno de limãos, una mesa perfecta para trabajar afuera y la playa a 15 cuadras.

La playa era divina, una arena blanca que sin importar cuantas horas le pegara el sol, siempre se sentía fría. El agua con un color hermoso, era mi primera vez en una playa con agua que no fuera amorronada.

Contaba con un centro de cinco cuadras en la calle principal, Pequeño Principe, en honor al Principito. Ahí comimos las hamburguesas más grandes que probé en mi vida también el famoso Açaí, de quien me enamore perdidamente.

Campeche nos dejo una sensación de tranquilidad y hogar que no olvidaremos. Pero era hora de seguir viaje y sabíamos que todos los lugares a donde íbamos a llegar nos abrazarían con encanto.

Una odisea total subirnos al colectivo con dos valijas. Acá los colectivos son de corta distancia, pagas 4,50 reales y podes tomarte todos los colectivos que quieras. Tal vez para llegar a una playa lejana tenias que tomarte 3/4 colectivos. Entre omnibus, así le dicen, y omnibus llegas a una terminal en la que haces fila para subir al próximo.

Imagínense con las dos valijas! Que para colmo no entraban en ningún asiento, asi que paradas sosteniendonos mientras el omnibus daba unas vueltas locas, subiendo por morros y bajadas con vista a las playas.

Nuestro próximo destino fue Rio Vermelho. Pensamos que nos habíamos alejado aún más de la civilización, habíamos llegado a un pueblo que tenia menos cosas que Campeche!

Pero estábamos equivocadas, Rio Vermelho era encantador, las casitas llenas de colores, muy hermosas. El mercado con mas frutas y verduras que habíamos conocido.

Nos atendió Nelson, un surfer, muy amable, tantos Argentinos habían ido a su hostel que hablaba perfecto español.

Esta vez teníamos compañero de hostel, Julien un francés que hablaba ingles, portugués y español, pensaba viajar por Brasil, Uruguay y llegar a Argentina.

Para ir a la Playa Mozambique teníamos que pasar por un bosque INCREIBLE, era el único camino posible.

Si, no pudimos resistirnos a hacer una sesión de fotos.

Playa Mozambique era un SUEÑO, completamente vacia se veian metros y metros de playa. Nos divertimos muchisimo con las olas, eran azotes y revolcones constantes!

Nuestro próximo y actual destino es Ingleses.

Pensábamos estar una semana como en el resto de los lugares pero nos atrapo la cuarentena. No podemos quejarnos para nada. Tenemos la playa a una cuadra, el hostel para nosotras solas, pileta, parque y un hermoso gato que nos visita, Thomas.

Acá estamos lanzando todos nuestros nuevos proyectos, aprovechando para aprender y nutrirnos.

Cabe aclarar que nos quedamos una semana en cada hospedaje porque la mayor parte del día trabajamos online, por lo tanto queda poco tiempo para recorrer los hermosos recovecos de Brasil.

De esta forma podemos darnos los dias para conocer cada lugar como debería ser.

Chlo

Chlo

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